Hola kandorianos y kandorianas, hace ya bastante tiempo que se celebró la gala de los Óscar de este año. Sin embargo, aún no es tarde para hablar de las películas más premiadas o, al menos, las más nominadas de esta última entrega.

A Alfonso Cuarón le queda poco por demostrar como director, solo tenemos que ver su filmografía para darnos cuenta de ello. He de confesar que no soy amante de su cine, pero eso no me supone ningún problema para admirar su buen hacer tanto en dirección como en fotografía. Por supuesto, ‘Roma’ no iba a ser menos.

No sé si os acordaréis pero fue una película admirada por la mayoría de la crítica, que la alabó hasta la saciedad. Pero aquí quien manda es el público, que es el que se gasta el dinero en ver un film, y ahí sí hubo más controversia; cosa que a mí, no me extraña.

‘Roma’ es una película muy difícil de hacer, con una edición de sonido maravillosa y una narrativa buenísima. Sin embargo, da la sensación de que Cuarón ha hecho este trabajo para lucir sus puntos fuertes y demostrar que (lo que todos ya sabíamos) se maneja como pez en el agua detrás de una cámara.

Mientras vemos ‘Roma’, tenemos la constante sensación de que el diálogo es un mero relleno, ya que todos y cada uno de los planos hablan por sí solos. Eso es un gran trabajo de guion y sobre todo de dirección, el pilar de este film. En más de una escena la cámara nos muestra gran parte de la historia con un plano general del interior de una casa. En otras, los planos secuencia se adueñan de los momentos para expresarnos más el drama de la historia. Eso solo lo consigue un genio.

Otro gran pilar, es la fotografía. No me refiero a que esté rodada en blanco y negro, sino que la sensación de vivir en una época anterior a la nuestra, los años 70, está plasmada con absoluto realismo. Incluso al cambiar de escenario nos traslada perfectamente y, como espectador, nos mueve a donde quiere haciendo que parezca fácil. Todo esto sumado a la increíble edición de sonido de la que hablaba antes, hace de ‘Roma’ un conjunto magnífico.

Pero, a pesar de llevarnos por donde quiere, solo consigue que seamos un mero espectador. No nos introduce, no nos sumerge, no nos hace partícipes de lo que está pasando y eso hace que no nos enganche. Como dije al principio, es muy complicado hacer un film como éste y nos deja mal sabor de boca cuando, Cuarón, se dedica a hacer un trabajo sobresaliente en dirección y fotografía y parece que no se esmera tanto en los demás aspectos del film.

Respecto a los premios Óscar que ganó, son más que merecidos y hasta cantados, sobre todo el de Película De Habla No Inglesa. No obstante, después de ver otros trabajos, el de Mejor Película le venía un poco grande. Aún así, merece mucho la pena verla para poder descubrir un cine al que no estamos acostumbrados.

Como siempre digo, comentad lo que queráis y exponed vuestras inquietudes. Un saludo y hasta pronto kandorianos.

by Danko

Roma en Filmaffinity


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