Hola kandorianos y kandorianas, hay intérpretes que, gracias a las excelentes interpretaciones que han realizado a lo largo de su carrera, son elegidos para ciertos papeles. En estos casos pueden pasar dos cosas: que se acomoden y se vuelvan sibaritas con los personajes que quieren interpretar, cosa que veo bien, o acepten cualquier cosa exigiendo cambios de guion para poder seguir siendo el protagonista del film en cuestión, haciendo que éste pierda nivel o deje de tener sentido.

Hoy vamos con ‘Bright’, una de las últimas apuestas de Netflix. Una de las grandes apuestas se puede decir, ya que ha costado 90 millones de dólares, que se dice pronto. Por lo tanto vuelvo a decir aquello que tanto me gusta: un gran presupuesto no significa una gran película.

No voy a ser muy malo con ella. Hay cosas que me han gustado y sólo voy a criticar lo que creo que realmente falla, aunque ya os aviso que voy a resaltar mi rencor hacia alguien. Aún así espero que sea un review digno de su nombre.

La idea me pareció original. La convivencia entre humanos, orcos, elfos y alguna que otra criaturilla en la actual Los Ángeles, me supuso tanto una sorpresa como un acierto. El hecho de mezclar distintas razas y demostrar que la convivencia entre ellas no es nada fácil sin dejar de mostrar el factor sobrenatural y respetando los orígenes, es algo que me llamó la atención desde el primer minuto.

Pero, porque siempre hay uno y en este caso gordo, el protagonista de esta cinta es Will Smith. Sí, Will Smith, ese tío que rechaza papeles en peliculones porque no es el protagonista y parece que, en las películas que sí acepta, debe girar todo en torno a él. ¿Os acordáis de ‘Escuadrón suicida’? Mismo director y mismo actor, mismo resultado. Me sobra Will Smith por todos lados.

Por favor Ayer, tienes un personaje con dilemas morales y muchísimo más profundo que Ward. Puedes sacar petróleo de ese Jakoby, interpretado por Edgerton, pero no, prefieres tirar por la borda una historia que podría haber sido, al menos, aceptable porque tu amigo Smith quiere ser el centro de atención.

El gran culpable del fracaso de este trabajo es el egocentrismo de su protagonista y la poca personalidad de su director/guionista. No hay manera de salvar una historia que se centra en lo que, en cualquier otra película de Smith, ya hemos visto. Tenemos algo similar a ‘Dos policías rebeldes’ pero con personajes fantásticos.

En definitiva, lo que pudo ser y no fue. Vaticino que como siga por este camino, Smith va a tener que pasar por el aro y acabar comiéndose su propio narcisismo o acabar fracasando en su oficio.

Como siempre digo, comentad lo que queráis y exponed vuestras inquietudes. Un saludo y hasta pronto kandorianos.

by Danko

Bright en Filmaffinity


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