Hola kandorianos y kandorianas, cuando una saga literaria nos gusta, no queremos que acabe nunca pero, por otra parte, no podemos dejar de avanzar capítulos acercándonos irremediablemente al final que cuando llega, cuando termina, nos deja esa sensación agridulce al saber que no vamos a volver a disfrutar de las aventuras de nuestros personajes favoritos.

Llegó el final de Geralt. Y con el final quiero decir el principio, ya que el último libro que escribió Sapkowski sobre nuestro querido brujo es una precuela situada entre los cuentos de ‘El último deseo’.

En esta ocasión nos encontramos una historia muy simple que construye una serie de personajes nuevos. Uno de esos personajes, Lytta Neyd, es la típica hechicera que encandila con su belleza, sus palabras y sus hechizos a cualquier incauto para poder utilizarlo a su antojo. La aparición de Lytta Neyd da un giro muy interesante a la novela para que nuestro protagonista se vea envuelto en problemas relacionados con un grupo de magos bastante peculiar. Junto a Lytta, tenemos a Mozaïk, una joven aprendiza de hechicera que vive bajo los celos de su compañera.

La habilidad que tiene Sapkowski para construir los diferentes personajes es maravillosa. No necesita mucho más que un diálogo para introducir un nuevo elemento en la historia y jugar con todos los aspectos que envuelven a cada uno de ellos, preparando así una receta que te embelesa y te hace avanzar las páginas hasta llegar a un desenlace tan inesperado como banal.

No importa el final. Importa el camino, el trayecto. Lo relevante de esta novela es la evolución del personaje principal; de como cambia desde el primer párrafo a consecuencia de todos los personajes que van pasando por él, hasta la última página. Esos cambios los podemos ver, incluso, reflejados en algún momento de las demás novelas de la saga. Sapkowski ha escrito una precuela que parecía ser innecesaria y ha conseguido que se convierta en imprescindible.

Aún así, no es la mejor obra que podemos encontrar en esta colección. Siempre me quedaré con el desenlace de ‘La dama del lago’ y lo que me hizo sentir ese finalazo.

Ya no quedan más novelas de Geralt, pero ahora es cuando empieza la verdadera magia. Veremos si Netflix es capaz de ser fiel a los libros de Sapkowski y realizar una serie digna. El tiempo lo dirá.

Como siempre digo, comentad lo que queráis y exponed vuestran inquietudes. Un saludo y hasta pronto kandorianos.

by Danko

Estación de tormentas en Lecturalia


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